La belleza e internet, tu mayor amigo o tu peor pesadilla
- lauugarciasaenz
- Dec 23, 2023
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Tras varios debates en clase acerca de los cuerpos normativos que existen en la sociedad, veo de vital importancia dedicar una entrada a este tema. Además, de la visión que tienen en las redes sociales, tan en auge a día de hoy. El tema, por si solo, me parece preocupante y, aunque parece que hayamos avanzado, siempre me invade una sensación de estancamiento.
A lo largo de la historia los cuerpos normativos han sido aquellos de piel blanca y constitución delgada. Un 90-60-90 en toda regla que, sobre todo, ha sido más exigente con las mujeres. Nosotras, más nuestras madres y abuelas, siempre hemos tenido que estar pendientes de tener buena imagen de cara al público. Habíamos nacido para servir, ¿cómo no íbamos a estar perfectas? Por el contrario, los hombres eran los encargados de mantener a la familia en pie y, así, destacaba su fuerza y trabajo.
Nadie puede negar que los estándares de belleza han estado siempre muy marcados y, pese a que en su establecimiento la sociedad haya jugado un papel fundamental, estos patrones también están muy determinados por las tradiciones que se mueven en cada cultura. Si eres muy clarita de piel te llaman “blanca”, un color que significa pureza. En cambio, para algunos, puedes parecer enferma y asemejan el moreno como un tono de piel más atrayente.
Bajo el lema “todos los cuerpos son válidos” el objetivo está claro: la aceptación y el respeto. La pregunta es, ¿han ayudado en ese proceso las redes sociales? Gracias a ellas se han visibilizado muchos casos y, uno de los que más me llama la atención, es el de los hombres. Si no son masculinos ni están tonificados parece que no dan la talla y muchos tienden a tacharlos de “maricones” o “nenazas”, entre otras perlas. Como comentaba anteriormente, ellos han recibido menos presión que las mujeres, pero esto no significa que no la hayan recibido igualmente.
A lo que a las mujeres se refiere considero que las redes han ayudado a normalizar muchos cuerpos, incluso muchas de ellas se han animado a mostrarse tal y como son, sin miedo a ser juzgadas. Además, cada vez con más frecuencia, existen cuentas que fomentan esta aceptación. ¿El lado tóxico? Algunas cuentas, como las de ciertas influencers, que muestran vidas idílicas o cuerpos inalcanzables con mensaje inapropiados como: “para equilibrar lo que me voy a pasar esta navidad”, no permitiendo el lujo de comer lo que le pide su cuerpo sin antes castigarse o “estoy engordando mucho”, sin pararse a pensar en que dentro de nueve meses va a ser madre y es lo normal en estos casos, por mucho que te cuides.
El lado más peligroso de esto son las niñas pequeñas que están descubriéndose a ellas mismas y aun no saben lo que se avecina: que la belleza de cada cuerpo, mientras estés sana, reside en uno mismo. Ah y que las comparaciones, muy comunes entre nosotras, no sirven para nada porque al igual que no hay dos personas exactamente iguales, tampoco las hay a nivel físico.



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