Escuchar también es bonito
- lauugarciasaenz
- Mar 30, 2024
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Ya han pasado varios meses desde que finalizamos las clases "El concepto de belleza". Recuerdo que, al inicio de curso, esta asignatura se convirtió en una de mis favoritas. No solo porque me gustase su objetivo (que también) sino porque, más allá de los textos y los conceptos más técnicos, un octubre lleno de miedos, incertidumbres y desconocidos se convirtió en un mes de lo más bello. Y, en cierta parte, por esta asignatura. Hablamos sobre grandes influencias, pensadores, filósofos... pero, sin duda, lo que me hizo crear una especie de vínculo con ella fue esos momentos en los que más nos acercábamos a la realidad. Más que a la realidad, al día a día. Aprender esta bien, más aún si para entender algo necesitamos saber el contexto. Sin embargo, hablar de operaciones estéticas, lugares o como imaginábamos nuestro futuro en base a este concepto fue lo que más me hizo reflexionar sobre el término a nivel personal y, sobre todo, más me ayudó a sentirme identificada con la palabra. Lejos de la teoría, tratamos temas que cualquier persona de nuestra edad podría vivir en sus propias carne e, incluso, puede que ya haya experimentado. Aquí entra otra de las cosas que más disfruté de la lección: el debate entre los compañeros. Porque sí, es capaz hacer una clase bonita convirtiendo un estudio en un debate. Además, de las experiencias ajenas también se aprende y, lo más importante, HABLANDO se conoce y se crea la belleza.




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